blogtitle

entries profile archives affiliates tagboard
  • home
  • about
    • profile
    • selcas
    • networks
  • tutorials
    • beauty
    • d.i.y
    • nails
    • recipes
    • tips
  • reviews
    • beauty
    • nail polish
    • other
  • contact
  • follow




❝Comfort that belongs to me.❞ 3.02.2013@sábado, marzo 02, 2013 ♥

Capitulo 6.
Tulips and strawberry




Al despertar hay una luz debajo de mi puerta.  Como mi habitación está absolutamente a oscuras puedo visualizar fácilmente los números fluorescentes  del reloj.




Son las cinco am y Jaejoong ya  está despierto, lo que es raro porque es domingo. Él siempre tuvo problemas para seguir un horario como una persona normal pero no entiendo  porque al abrir la puerta puedo captar su loción corporal desde el pasillo.
Me duele la cabeza, pero estoy mejor aunque tenga la nariz congestionada  y probablemente vaya  a hablar raro por el resto del día.
Sí espiar es verlo por la puerta entreabierta de la habitación de Yunho, entonces, maldición, estoy espiándolo.

Solo lleva puesto unos pantalones negros de vestir. Esta descalzo. Toda la habitación huele a él.

Me obligo a dejar de observar su torso húmedo y desnudo para llamar a la puerta.

“¿A dónde vas a ir?” cuestiono con mi humillante voz nasal intentando aparentar indiferencia. El resultado solamente me avergüenza.

El parece estar sorprendido de verme. Así que planeaba irse sin decirme, y no es que me interese.  Es solo qué… planeaba irse SIN DECIRME. Oculta algo. Lo conozco demasiado bien como para leer esa expresión de niño descubierto en su travesura.
“Solo voy a salir un momento” ¿Vestido así?

Asiento como si para mí fuera suficiente. Camino a la cocina con el detrás de mí.

“Changmin, aún estás enfermo. Deberías ir a descansar.”  Se escucha preocupado. Pero si lo estuviera, entonces no se iría  y me dejaría solo. ¿Qué tal si me da hambre  y no quiero pararme a comprar algo? Eso es muy peligroso.

Abro el refrigerador, que está demasiado lleno para solo dos personas,  para tomar el yogurt y beberlo desde su envase.

“¿Cómo te sientes?” El mismo pervertido que me besó ayer  esta mirándome con una expresión linda e inocente. Debería reírme.

“Mejor” mascullo. Cuando dejo de tomar, el acerca su mano y me quita algunos restos de fresa.

“Volveré pronto. Regresa a dormir.”

 “No es que me preocupe quedarme solo. Tárdate lo que quieras.” Vete con Yoochun ahora que Yunho no está aquí. Tú, infiel.

Me toca delicadamente detrás de la oreja, como solía hacer en el pasado.  Aunque siento como si quisiera abrazarlo, tan solo me encojo ante el contacto. Sin embargo no lo aparto hasta que llega a mi mejilla y la pellizca con cariño.

“Voy a traerte algo para comer.”Luego da un beso en la comisura de mis labios resecos  para después ir a terminar de vestirse.

Mientras observo aquel insinuante tatuaje en su espalda baja, siento como si tuviera fiebre otra vez.

Me quedo estático aún con el yogurt balanceándose en mis manos. 

Hay algo que sobra por aquí, en este departamento con piso de madera, cosas de hombres y paredes blancas y azules. En la barrita, al lado de mi carpeta de la universidad.  Es un ramo de flores. Tulipanes rosas.

Sin poder evitarlo, aprieto mi mandíbula mientras imagino  que las tomo bruscamente y las tiro al bote de basura pero solo puedo atinar a dejar el envase de yogurt de regreso al refrigerador para después dirigirme a mi habitación.

De un momento a otro ya no tengo hambre.   No sé para quien sean o si se las dieron, no es seguro, pero un hombre joven no tiene un ramo de flores solo porque sí.Incluso si ese hombre es Jaejoong.

¿Pero que me interesa? No es asunto mío. Yo no debería estar pensando nada a eso. No es conmigo con quien se supone que está saliendo, es  Yunho. Qué se preocupe él, no yo.
Pero el no está y no puedo evitar pensar que es injusto que Jaejoong aproveche eso para…para…

No, incluso si Yunho estuviera a aquí, él es tan bueno como para no sospechar nada. No es celoso, ni inseguro, ni nada de eso. Él es como el novio perfecto porque es amable, es atento y hogareño.

Recuerdo mi pequeño crush con Yunho, solo fue cuando lo conocí, duro solo un día, me deslumbró un poco, ahora estoy seguro de que fue solo admiración. Pronto me dí cuenta que jamás sería ni un poquito de lo que sentí por Jaejoong.
De lo que siento por Jaejoong. Mierda Jaejoong.

Ahora esta  abriendo mi corazón de nuevo… no, solo está abriendo la puerta de mi habitación sin tocar.
Tiene un poco de gel en el cabello para llevar hacia atrás los mechones a los costados de su cara. Parece un hombre de negocios con ese traje gris oscuro.
Se ve  un poco incomodo con su corbata negra, o tal vez es la forma en  la que lo estoy viendo.

Al menos cierra la boca, Changmin.

Puedo apreciar que está más delgado que antes con ese saco ceñido, pero todavía causa esas pequeñas revoluciones de hormonas en mí.
Sonríe tímidamente. “Aunque voy a regresar hasta las diez, si necesitas algo, puedes llamarme   y vendré.”

Era tan seco e inexpresivo cuando nos vimos hace  más de un mes. Ahora es todo amable y complaciente.  Al principio habia pensado qué el cambio de su actitud para conmigo se debía a que estaba saliendo con Yunho.

Pero besos después no creo que solo lo haga por que yo sea el dongsaeng de su novio.

Le digo que estaré bien con la cabeza. No quiero pronunciar un Mierda biennn nasal.
Mi pulso se acelera pensando que en va a intentar algo cuando  se acerca un poco, pero parece dudar y retrocede. En ese momento puedo ver las flores en la mano que mantenía escondidas detrás de su espalda.

“Descansa, Min.” Da media vuelta y yo estoy atento al sonido de sus pasos rápidos. Se detiene, escuchó unas llaves retintinear y la puerta cerrándose.

Muy bien, lleva las flores.  No puedo imaginarme al tipo con esa voz grave que escuché ayer por mi celular recibiendo flores.  Deben ser para una chica.
De seguro es  con quien estaba hablando por teléfono el miércoles. Esa  voz cariñosa no se escucha más que dirigida hacia mí, pero estaba usándola para hablar con esa tal Dae-ah.

Pues que haga lo que quiera. No es mi asunto. Yunho tiene la culpa  por conseguirse a un chico tan fácil.

Doy vuelta y gateo hasta llegar a mi almohada. Paso mis manos por detrás. El anillo de Jaejoong se siente frio contra mi mano. Lo remuevo entre mis dedos hasta quedarme dormido.


Alguien está tocando el timbre insistentemente.  Los rayos del sol que se cuelan por la ventana cercana a mi cama calientan mis pies a pesar de que aún hace un poco de frío.
Joder, no hay nadie. Dejen de tocar.

Vuelven a insistir.
Ni hablar,  pateo las sabanas para ponerme de pie, entre más rápido le diga que no a quien sea la persona en la puerta, más rápido regresaré a mis sueños utópicos de ramen, helado gratis y chicas bonitas en la playa.

Cuando abro la puerta, una adolescente de al menos quince años me mira con curiosidad, una niña corre a ponerse detrás de sus piernas.

“¿Segura que es aquí?... ” le pregunta la menor.

“Sí. Aquí nos llevo oppa el viernes ¿recuerdas? Además Chun oppa me dio la dirección. Pórtate bien ¿vale?”
Ella niega con la cabeza pero la otra no la ve y le acaricia los mechones empujándola hacia adelante.

“¿Changmin, verdad?” Me pregunta con voz suave, la carga en sus brazos al ver que no planea moverse. “¿Puedes decirle a Joongie que no podré cuidar de ella hasta las nueve? “
“¡Unnie!” protesta.

“¡Lo siento, nena! Es un examen muy importante ¿vale? No puedo cuidarte hasta que papi llegue. Changmin es un amigo, va a cuidarte.”

“¿Cómo sabes mi nombre?” Le pregunto mientras me recargo en el marco de la puerta. Cualquiera podría sentirse conmovido por esa chica linda hablándole con ternura a la bebé. Pero no en mi caso. Ella debería notar mi cara de fastidio y sueño e irse de aquí.
“Jaejoong dijo que estaba viviendo aquí con usted. ¿Cierto? Solo será un par de horas. Le envié un mensaje para avisarle que Daeyoung estaría aquí.”

“¿Y tú eres…?”

“Soy la niñera de Daeyoung.” La niña esta aferrada al cuello de la joven, se ve doloroso. 

“Aquí va. Cuídela mientras tanto ,ahjussi.”

“Espera…no soy…” Ella me  la pasa mientras se remueve entre sus brazos.

“¡Unnie, no!” No me queda de otra y tengo que sostenerla como puedo, pero sigue retorciéndose.

“Por favor, compórtate Daeyoung.” Siento algo de lastima por ella, su cuello esta rojo, se ven cansada y despeinada. Le pasa una mochila de  Hello Kitty y la menor la tira al suelo. Pero la chica ya ha dado media vuelta mientras se va y no ha podido verla.

Si en cualquier momento se pone a llorar voy a encerrarla en el baño. Camino peleándome con ella de regreso  adentro.

Tengo que llamar a Jaejoong para preguntarle. Podría hacerlo si al menos no hubiese olvidado su celular en la mesa de la sala.

Lo tomo, leyendo los dos mensajes:

“Jaejoong, le habia dicho que mis exámenes comenzaban hoy muy temprano. No puedo cuidarla, y como ni  Yoochun ni su madre estaban, tuve que dejar a Dae con su amigo Changmin.”

“Hey, tú... La reunión es a las ocho.”

El último es de Yoochun.  Las preguntas comienzan a formularse en mi mente.
Ahora hay una niña de quizá  siete años recorriendo el lugar con un aspecto serio.  Lleva el 
cabello hasta los hombros con una diadema, viste una sudadera rosa con un gatito y una falda. Debe ser algo de Jaejoong, como su sobrina, tiene muchas hermanas. Lo que me hace pensar que la supuesta niñera en realidad tiene más opciones para dejar a la bebé.

“Oye, no toques eso.” Lleva la infantil alcancía de Yunho en sus manos.  “Ven… eh… tengo dulces y… ¿quieres ver caricaturas?”

No me responde. Está observando sus pies mientras abraza al cerdito.

“Quiero a mi papá.” Susurra. Hay algunas lágrimas en sus ojos. “Extraño a papá.”

“Tío Jaejoong te llevará con él más tarde.”  Trato hacer una voz amigable como para que un niño entienda, pero ella solo retrocede haciendo un puchero.

“Mi papá….” Deja caer la alcancía y corre hasta el cuarto de Yunho. “¡Jaejoong!”
No debe ser muy lista. Jaejoong no estaría nunca debajo de la cama.

“¿Cuál es tu nombre? ¿Ah? ¿Daeyoung?.”

“Cállate.” Murmura entre dientes.

“No deberías hablar así, es malo.” Mis papás nunca me regañaron por eso a mí, y por eso a veces soy un poco grosero. A ella deberían llamarle la atención.

Daeyoung sube a la cama, y aspira la almohada de Jaejoong. “Huele a mi papi.”

Me acercó hasta ella para oler también. “No, huele a Jaejoong.” Corrijo. “Vamos a la sala”

“Creí decirte que callaras.” Dice con  su vocecita aguda. La cargo entre mis brazos y ella comienza a patearme.

“¡No tienes modales!” exclamo. “¡Hey, me duele!”

Aun así ella logra hacer que la baje incluso si apenas tiene un metro con  treinta de estatura. Me rasguñó la mejilla.

Hago que se siente en el sillón a pesar de sus manos queriendo tirar de mi cabello y mí de los cordones de mi  jersey.

“Vas a ver bob esponja y vas a quedarte quieta.” Ordeno sin  hacer un mínimo esfuerzo por modular mi voz.

“Eres un idiota.” Susurra. 

“¿Tus padres no te han dicho que eso es ser maleducado?”

“No.”  Incluso se ve orgullosa de eso. Decido no pensar demasiado en el pequeño diablillo de brazos cruzados y rodillas raspadas que hay en mi sofá y enciendo la televisión.

Pasan alrededor de veinte minutos cuando finalmente el dibujo animado termina y comienza otro que, a mi edad, ya no conozco.

Recargo mi codo en el antebrazo del sillón individual mientras intento prestar atención a los monitos en tercera dimensión, pero en sí, la trama es demasiado tonta como para 
esforzarme mucho en ello.

“Eres aburrido. Esto es aburrido”

“No  controlo la programación de mierda.” Respondo entre dientes. Ella voltea a verme con los labios entreabiertos en una mueca de sorpresa.

“¡Dijiste Mierda!” Me señala con su pequeño dedo índice.

“Mierda, Mierda, Mierda, Mierda.”Imito su voz aguda mientras le hago caras. Mi comportamiento es infantil, y es que ella solo logra estresarme. De un momento a otro, se levanta y comienza a saltar en el sofá, poniendo sus sucios zapatos en la tela beige.

“¡Mierda! ¡Mierda!” A medida que repite la palabra, su pronunciación mejora hasta hacerla perfecta.

“¡Eh para ya, la tapicería es nueva!”

“¡Tapicería de mierda!” Responde con una sonrisa, parece que esta divirtiéndose a mi costa.

No va a obedecerme aquí sentado, así que me levanto amenazante a lo que ella da un gritito de emoción y salta más alto agitando sus brazos.

Logro sostenerla por la cintura aunque se remueva. “¡No! ¡Quiero jugar! ¡Mierdaaa! ”




“¡¿Así es como juegas?!”

La tomo entre mis brazos para que deje de saltar, gracias a eso se detiene por un momento pero vuelve a gritar en mi oído: “¡Vamos al parque!”

¿Cómo sabe que aquí hay uno? Los arboles lo cubren muy bien, así que solo quienes viven por los alrededores lo conocen.

Parece ser que era cierto. Ella estuvo ayer aquí, probablemente con  ese tal Yoochun y la llevaron al parque.

Quizás Yoochun es su papá,  y yo qué estaba pensando mal de Jaejoong.

Espero que llegue pronto. Ella me tira del cabello mientras hace pucheros, no me queda de otra más que cumplir sus deseos para terminar con su berrinche. Espero que Jae  llegue pronto y se la lleve.

La echo a mi espalda dificultosamente hasta que Daeyoung aprieta mi cuello al aferrarse con sus bracitos.

Cuando entro al ascensor. La señora Majun me da los buenos días y exclama con ternura  que llevo una hermosa niña. Le sonrío y asiento con la cabeza, reprimiendo las ganas de pasársela para que la cuide.

Apenas presiono el botón del último piso cuando Daeyoung dice seriamente de forma clara y educada, como si fuese un gran comunicado: “Mierda.”

La lluvia de adulaciones de la ahjuma  por nosotros se detiene dando lugar a una mezcla entre consternación e indignación. Me encojo de hombros mentalmente, los padres de esta niña deberían estar avergonzados. No es mi responsabilidad.

Sale abruptamente del elevador apenas este se abre lanzándome una mirada reprobatoria.  Le enseñará a no dejarse llevar por las apariencias, al menos.

Daeyoung suelta mi mano cuando terminamos por recorrer todo el camino de arboles y bancas. Ríe divertida corriendo hasta los  coloridos juegos metálicos. Se monta en el sube y baja pero como solo es ella, desiste y corre a los columpios los cuales por su baja estatura, no puede alcanzar. Ni hablar del pasamanos.

Me siento en una banca cercana a ella, divirtiéndome con los pequeños problemas de la infante. Al ver que intenta subir por las escaleras de aquel juego, sonrío confiado en que no podrá, pero lo hace y salta hasta quedar colgada de la barra. Pone una mueca de considerable esfuerzo para pasar a la siguiente.

Oh, vamos a ayudarla. Me dirijo hacia ella con una sonrisa, para cargarla y hacer que fácilmente pase de  una en una con sus dos temblorosos brazos, a pesar de eso ella comienza a reír encantadoramente.

“¡Soy la mejor!” Exclama.

“Ya lo creo.” Respondo reprimiendo una risa.

Pasamos lo que queda de la mañana y parte de la tarde en el pequeño apartado para los niños, donde cada vez más y más párvulos se encuentran jugando. Este es el mismo parque donde vengo a correr la mayoría de los días y donde me encontré con Jaejoong.

El recuerdo no me afecta demasiado, porque a decir verdad, estoy divirtiéndome mucho. Ella es divertida, pero también muy agresiva. Debo decir que se parece mucho a mi cuando era un  niño.

Mientras estamos en el sube y baja, con ella quejándose porque siempre queda arriba, la distrae la reconocible música del camión de helados.
“Ahjussi, quiero uno.”

“Vamos entonces.”

“No, yo cuido el lugar. Ve por uno ahora…” Oh, vaya que es mandona, como cierto pelinegro que conozco.

Asiento con la cabeza, como si se tratara de un asunto serio y corro hasta la acera donde ya hay una fija en miniatura de solo pequeños niños formados. Supongo que me veo algo ridículo, como un gigante entre ellos.

“Sabor fresa para ambos.”  digo al regresar, pero ella no esta sentada donde la dejé. Están otras dos niñas de mechones castaños que posiblemente tomaron el lugar vacío. 

“¿Daeyoung?¿A dónde fue la niña con la mochila de Hello Kitty?” les pregunto.




“Un ahjussi se la llevó.”  Responde la que parece ser la mayor de ellas.




De acuerdo, eso no puede estar bien. ¿Alguien se la llevó? ¿Quién?




Se supone que estaba cuidando de ella. Esto es un problema.  Miro mi alrededor  para ver si la encuentro a lo lejos.

Al sentir mis manos pegajosas debido a la nieve derritiéndose sobre ellas, tiro los dos conos a la basura. Hay algunos adultos en las bancas cuidando de sus hijos. No pudo alguien llevársela fácilmente en caso de que Daeyoung se hubiese resistido.

Corro con el corazón latiéndome rápidamente hasta el camino de los arboles, revisando los arbustos y las bancas, la llamo repetidamente. Llego hasta el final del trayecto con un nudo en la garganta.

No puede ser. De verdad pudo haber sido raptada. ¿Por dónde comenzar a buscarla?  No puedo llamar a nadie porque no tengo ningún número.

Ahí, a punto de tener un ataque de histeria porque nunca me habia sucedido algo como esto antes, y veía demasiadas cosas horribles en las noticias como para comenzar a hiperventilar justo ahora, escuché su voz.

“Daeyoung-ah, tiraste todo tu jugo.” le reprende con cariño, mientras le quita la sudadera empapada.

“Lo siento.”

Jaejoong abre su mochila y saca un suéter amarillo para ella.  “No debiste abrirlo si planeabas correr.”

Están al final del parque, donde la cacofonía de la cuidad puede escucharse, dejando atrás a las risas de los niños y los rechinidos de los columpios.

“Creo que el ahjussi se perdió.”Murmura. Estoy a unos metros de distancia, pero como Jaejoong esta de con cuclillas hacia ella, ambos no pueden verme. Sin embargo, cuando el pelinegro se pone de pie y la toma entre sus brazos. Los ojos claros de Daeyoung se fijan en mí. “Oh, ahí está. ¡Hola, mierda!”




El  cabello  de Jae esta de nuevo como usualmente luce, un tanto despeinado.
Con una graciosa expresión entre sorpresa y miedo, Jaejoong esta viéndome.Aún lleva el traje, pero esta vez sin la corbata. 

Al menos ella está bien. Me acerco sintiendo como un gran alivio me llena el cuerpo, hasta relajar mis músculos.

“Papi, vamos a los juegos.” Le dice Daeyoung sonriente, apretando las mejillas de Jae entre sus regordetes dedos, sin embargo, aquellos ojos oscuros continúan fijos en mí. Jaejoong esta pálido, con los labios entre abiertos.

La pequeña aferra el ramo de tulipanes de esta mañana entre sus brazos.

“¡Ahjussi,mira! ¡Mi papi me regaló flores!”









« older posts back to the top newer posts »
❝Comfort that belongs to me.❞ 3.02.2013@sábado, marzo 02, 2013 ♥

Capitulo 6.
Tulips and strawberry




Al despertar hay una luz debajo de mi puerta.  Como mi habitación está absolutamente a oscuras puedo visualizar fácilmente los números fluorescentes  del reloj.




Son las cinco am y Jaejoong ya  está despierto, lo que es raro porque es domingo. Él siempre tuvo problemas para seguir un horario como una persona normal pero no entiendo  porque al abrir la puerta puedo captar su loción corporal desde el pasillo.
Me duele la cabeza, pero estoy mejor aunque tenga la nariz congestionada  y probablemente vaya  a hablar raro por el resto del día.
Sí espiar es verlo por la puerta entreabierta de la habitación de Yunho, entonces, maldición, estoy espiándolo.

Solo lleva puesto unos pantalones negros de vestir. Esta descalzo. Toda la habitación huele a él.

Me obligo a dejar de observar su torso húmedo y desnudo para llamar a la puerta.

“¿A dónde vas a ir?” cuestiono con mi humillante voz nasal intentando aparentar indiferencia. El resultado solamente me avergüenza.

El parece estar sorprendido de verme. Así que planeaba irse sin decirme, y no es que me interese.  Es solo qué… planeaba irse SIN DECIRME. Oculta algo. Lo conozco demasiado bien como para leer esa expresión de niño descubierto en su travesura.
“Solo voy a salir un momento” ¿Vestido así?

Asiento como si para mí fuera suficiente. Camino a la cocina con el detrás de mí.

“Changmin, aún estás enfermo. Deberías ir a descansar.”  Se escucha preocupado. Pero si lo estuviera, entonces no se iría  y me dejaría solo. ¿Qué tal si me da hambre  y no quiero pararme a comprar algo? Eso es muy peligroso.

Abro el refrigerador, que está demasiado lleno para solo dos personas,  para tomar el yogurt y beberlo desde su envase.

“¿Cómo te sientes?” El mismo pervertido que me besó ayer  esta mirándome con una expresión linda e inocente. Debería reírme.

“Mejor” mascullo. Cuando dejo de tomar, el acerca su mano y me quita algunos restos de fresa.

“Volveré pronto. Regresa a dormir.”

 “No es que me preocupe quedarme solo. Tárdate lo que quieras.” Vete con Yoochun ahora que Yunho no está aquí. Tú, infiel.

Me toca delicadamente detrás de la oreja, como solía hacer en el pasado.  Aunque siento como si quisiera abrazarlo, tan solo me encojo ante el contacto. Sin embargo no lo aparto hasta que llega a mi mejilla y la pellizca con cariño.

“Voy a traerte algo para comer.”Luego da un beso en la comisura de mis labios resecos  para después ir a terminar de vestirse.

Mientras observo aquel insinuante tatuaje en su espalda baja, siento como si tuviera fiebre otra vez.

Me quedo estático aún con el yogurt balanceándose en mis manos. 

Hay algo que sobra por aquí, en este departamento con piso de madera, cosas de hombres y paredes blancas y azules. En la barrita, al lado de mi carpeta de la universidad.  Es un ramo de flores. Tulipanes rosas.

Sin poder evitarlo, aprieto mi mandíbula mientras imagino  que las tomo bruscamente y las tiro al bote de basura pero solo puedo atinar a dejar el envase de yogurt de regreso al refrigerador para después dirigirme a mi habitación.

De un momento a otro ya no tengo hambre.   No sé para quien sean o si se las dieron, no es seguro, pero un hombre joven no tiene un ramo de flores solo porque sí.Incluso si ese hombre es Jaejoong.

¿Pero que me interesa? No es asunto mío. Yo no debería estar pensando nada a eso. No es conmigo con quien se supone que está saliendo, es  Yunho. Qué se preocupe él, no yo.
Pero el no está y no puedo evitar pensar que es injusto que Jaejoong aproveche eso para…para…

No, incluso si Yunho estuviera a aquí, él es tan bueno como para no sospechar nada. No es celoso, ni inseguro, ni nada de eso. Él es como el novio perfecto porque es amable, es atento y hogareño.

Recuerdo mi pequeño crush con Yunho, solo fue cuando lo conocí, duro solo un día, me deslumbró un poco, ahora estoy seguro de que fue solo admiración. Pronto me dí cuenta que jamás sería ni un poquito de lo que sentí por Jaejoong.
De lo que siento por Jaejoong. Mierda Jaejoong.

Ahora esta  abriendo mi corazón de nuevo… no, solo está abriendo la puerta de mi habitación sin tocar.
Tiene un poco de gel en el cabello para llevar hacia atrás los mechones a los costados de su cara. Parece un hombre de negocios con ese traje gris oscuro.
Se ve  un poco incomodo con su corbata negra, o tal vez es la forma en  la que lo estoy viendo.

Al menos cierra la boca, Changmin.

Puedo apreciar que está más delgado que antes con ese saco ceñido, pero todavía causa esas pequeñas revoluciones de hormonas en mí.
Sonríe tímidamente. “Aunque voy a regresar hasta las diez, si necesitas algo, puedes llamarme   y vendré.”

Era tan seco e inexpresivo cuando nos vimos hace  más de un mes. Ahora es todo amable y complaciente.  Al principio habia pensado qué el cambio de su actitud para conmigo se debía a que estaba saliendo con Yunho.

Pero besos después no creo que solo lo haga por que yo sea el dongsaeng de su novio.

Le digo que estaré bien con la cabeza. No quiero pronunciar un Mierda biennn nasal.
Mi pulso se acelera pensando que en va a intentar algo cuando  se acerca un poco, pero parece dudar y retrocede. En ese momento puedo ver las flores en la mano que mantenía escondidas detrás de su espalda.

“Descansa, Min.” Da media vuelta y yo estoy atento al sonido de sus pasos rápidos. Se detiene, escuchó unas llaves retintinear y la puerta cerrándose.

Muy bien, lleva las flores.  No puedo imaginarme al tipo con esa voz grave que escuché ayer por mi celular recibiendo flores.  Deben ser para una chica.
De seguro es  con quien estaba hablando por teléfono el miércoles. Esa  voz cariñosa no se escucha más que dirigida hacia mí, pero estaba usándola para hablar con esa tal Dae-ah.

Pues que haga lo que quiera. No es mi asunto. Yunho tiene la culpa  por conseguirse a un chico tan fácil.

Doy vuelta y gateo hasta llegar a mi almohada. Paso mis manos por detrás. El anillo de Jaejoong se siente frio contra mi mano. Lo remuevo entre mis dedos hasta quedarme dormido.


Alguien está tocando el timbre insistentemente.  Los rayos del sol que se cuelan por la ventana cercana a mi cama calientan mis pies a pesar de que aún hace un poco de frío.
Joder, no hay nadie. Dejen de tocar.

Vuelven a insistir.
Ni hablar,  pateo las sabanas para ponerme de pie, entre más rápido le diga que no a quien sea la persona en la puerta, más rápido regresaré a mis sueños utópicos de ramen, helado gratis y chicas bonitas en la playa.

Cuando abro la puerta, una adolescente de al menos quince años me mira con curiosidad, una niña corre a ponerse detrás de sus piernas.

“¿Segura que es aquí?... ” le pregunta la menor.

“Sí. Aquí nos llevo oppa el viernes ¿recuerdas? Además Chun oppa me dio la dirección. Pórtate bien ¿vale?”
Ella niega con la cabeza pero la otra no la ve y le acaricia los mechones empujándola hacia adelante.

“¿Changmin, verdad?” Me pregunta con voz suave, la carga en sus brazos al ver que no planea moverse. “¿Puedes decirle a Joongie que no podré cuidar de ella hasta las nueve? “
“¡Unnie!” protesta.

“¡Lo siento, nena! Es un examen muy importante ¿vale? No puedo cuidarte hasta que papi llegue. Changmin es un amigo, va a cuidarte.”

“¿Cómo sabes mi nombre?” Le pregunto mientras me recargo en el marco de la puerta. Cualquiera podría sentirse conmovido por esa chica linda hablándole con ternura a la bebé. Pero no en mi caso. Ella debería notar mi cara de fastidio y sueño e irse de aquí.
“Jaejoong dijo que estaba viviendo aquí con usted. ¿Cierto? Solo será un par de horas. Le envié un mensaje para avisarle que Daeyoung estaría aquí.”

“¿Y tú eres…?”

“Soy la niñera de Daeyoung.” La niña esta aferrada al cuello de la joven, se ve doloroso. 

“Aquí va. Cuídela mientras tanto ,ahjussi.”

“Espera…no soy…” Ella me  la pasa mientras se remueve entre sus brazos.

“¡Unnie, no!” No me queda de otra y tengo que sostenerla como puedo, pero sigue retorciéndose.

“Por favor, compórtate Daeyoung.” Siento algo de lastima por ella, su cuello esta rojo, se ven cansada y despeinada. Le pasa una mochila de  Hello Kitty y la menor la tira al suelo. Pero la chica ya ha dado media vuelta mientras se va y no ha podido verla.

Si en cualquier momento se pone a llorar voy a encerrarla en el baño. Camino peleándome con ella de regreso  adentro.

Tengo que llamar a Jaejoong para preguntarle. Podría hacerlo si al menos no hubiese olvidado su celular en la mesa de la sala.

Lo tomo, leyendo los dos mensajes:

“Jaejoong, le habia dicho que mis exámenes comenzaban hoy muy temprano. No puedo cuidarla, y como ni  Yoochun ni su madre estaban, tuve que dejar a Dae con su amigo Changmin.”

“Hey, tú... La reunión es a las ocho.”

El último es de Yoochun.  Las preguntas comienzan a formularse en mi mente.
Ahora hay una niña de quizá  siete años recorriendo el lugar con un aspecto serio.  Lleva el 
cabello hasta los hombros con una diadema, viste una sudadera rosa con un gatito y una falda. Debe ser algo de Jaejoong, como su sobrina, tiene muchas hermanas. Lo que me hace pensar que la supuesta niñera en realidad tiene más opciones para dejar a la bebé.

“Oye, no toques eso.” Lleva la infantil alcancía de Yunho en sus manos.  “Ven… eh… tengo dulces y… ¿quieres ver caricaturas?”

No me responde. Está observando sus pies mientras abraza al cerdito.

“Quiero a mi papá.” Susurra. Hay algunas lágrimas en sus ojos. “Extraño a papá.”

“Tío Jaejoong te llevará con él más tarde.”  Trato hacer una voz amigable como para que un niño entienda, pero ella solo retrocede haciendo un puchero.

“Mi papá….” Deja caer la alcancía y corre hasta el cuarto de Yunho. “¡Jaejoong!”
No debe ser muy lista. Jaejoong no estaría nunca debajo de la cama.

“¿Cuál es tu nombre? ¿Ah? ¿Daeyoung?.”

“Cállate.” Murmura entre dientes.

“No deberías hablar así, es malo.” Mis papás nunca me regañaron por eso a mí, y por eso a veces soy un poco grosero. A ella deberían llamarle la atención.

Daeyoung sube a la cama, y aspira la almohada de Jaejoong. “Huele a mi papi.”

Me acercó hasta ella para oler también. “No, huele a Jaejoong.” Corrijo. “Vamos a la sala”

“Creí decirte que callaras.” Dice con  su vocecita aguda. La cargo entre mis brazos y ella comienza a patearme.

“¡No tienes modales!” exclamo. “¡Hey, me duele!”

Aun así ella logra hacer que la baje incluso si apenas tiene un metro con  treinta de estatura. Me rasguñó la mejilla.

Hago que se siente en el sillón a pesar de sus manos queriendo tirar de mi cabello y mí de los cordones de mi  jersey.

“Vas a ver bob esponja y vas a quedarte quieta.” Ordeno sin  hacer un mínimo esfuerzo por modular mi voz.

“Eres un idiota.” Susurra. 

“¿Tus padres no te han dicho que eso es ser maleducado?”

“No.”  Incluso se ve orgullosa de eso. Decido no pensar demasiado en el pequeño diablillo de brazos cruzados y rodillas raspadas que hay en mi sofá y enciendo la televisión.

Pasan alrededor de veinte minutos cuando finalmente el dibujo animado termina y comienza otro que, a mi edad, ya no conozco.

Recargo mi codo en el antebrazo del sillón individual mientras intento prestar atención a los monitos en tercera dimensión, pero en sí, la trama es demasiado tonta como para 
esforzarme mucho en ello.

“Eres aburrido. Esto es aburrido”

“No  controlo la programación de mierda.” Respondo entre dientes. Ella voltea a verme con los labios entreabiertos en una mueca de sorpresa.

“¡Dijiste Mierda!” Me señala con su pequeño dedo índice.

“Mierda, Mierda, Mierda, Mierda.”Imito su voz aguda mientras le hago caras. Mi comportamiento es infantil, y es que ella solo logra estresarme. De un momento a otro, se levanta y comienza a saltar en el sofá, poniendo sus sucios zapatos en la tela beige.

“¡Mierda! ¡Mierda!” A medida que repite la palabra, su pronunciación mejora hasta hacerla perfecta.

“¡Eh para ya, la tapicería es nueva!”

“¡Tapicería de mierda!” Responde con una sonrisa, parece que esta divirtiéndose a mi costa.

No va a obedecerme aquí sentado, así que me levanto amenazante a lo que ella da un gritito de emoción y salta más alto agitando sus brazos.

Logro sostenerla por la cintura aunque se remueva. “¡No! ¡Quiero jugar! ¡Mierdaaa! ”




“¡¿Así es como juegas?!”

La tomo entre mis brazos para que deje de saltar, gracias a eso se detiene por un momento pero vuelve a gritar en mi oído: “¡Vamos al parque!”

¿Cómo sabe que aquí hay uno? Los arboles lo cubren muy bien, así que solo quienes viven por los alrededores lo conocen.

Parece ser que era cierto. Ella estuvo ayer aquí, probablemente con  ese tal Yoochun y la llevaron al parque.

Quizás Yoochun es su papá,  y yo qué estaba pensando mal de Jaejoong.

Espero que llegue pronto. Ella me tira del cabello mientras hace pucheros, no me queda de otra más que cumplir sus deseos para terminar con su berrinche. Espero que Jae  llegue pronto y se la lleve.

La echo a mi espalda dificultosamente hasta que Daeyoung aprieta mi cuello al aferrarse con sus bracitos.

Cuando entro al ascensor. La señora Majun me da los buenos días y exclama con ternura  que llevo una hermosa niña. Le sonrío y asiento con la cabeza, reprimiendo las ganas de pasársela para que la cuide.

Apenas presiono el botón del último piso cuando Daeyoung dice seriamente de forma clara y educada, como si fuese un gran comunicado: “Mierda.”

La lluvia de adulaciones de la ahjuma  por nosotros se detiene dando lugar a una mezcla entre consternación e indignación. Me encojo de hombros mentalmente, los padres de esta niña deberían estar avergonzados. No es mi responsabilidad.

Sale abruptamente del elevador apenas este se abre lanzándome una mirada reprobatoria.  Le enseñará a no dejarse llevar por las apariencias, al menos.

Daeyoung suelta mi mano cuando terminamos por recorrer todo el camino de arboles y bancas. Ríe divertida corriendo hasta los  coloridos juegos metálicos. Se monta en el sube y baja pero como solo es ella, desiste y corre a los columpios los cuales por su baja estatura, no puede alcanzar. Ni hablar del pasamanos.

Me siento en una banca cercana a ella, divirtiéndome con los pequeños problemas de la infante. Al ver que intenta subir por las escaleras de aquel juego, sonrío confiado en que no podrá, pero lo hace y salta hasta quedar colgada de la barra. Pone una mueca de considerable esfuerzo para pasar a la siguiente.

Oh, vamos a ayudarla. Me dirijo hacia ella con una sonrisa, para cargarla y hacer que fácilmente pase de  una en una con sus dos temblorosos brazos, a pesar de eso ella comienza a reír encantadoramente.

“¡Soy la mejor!” Exclama.

“Ya lo creo.” Respondo reprimiendo una risa.

Pasamos lo que queda de la mañana y parte de la tarde en el pequeño apartado para los niños, donde cada vez más y más párvulos se encuentran jugando. Este es el mismo parque donde vengo a correr la mayoría de los días y donde me encontré con Jaejoong.

El recuerdo no me afecta demasiado, porque a decir verdad, estoy divirtiéndome mucho. Ella es divertida, pero también muy agresiva. Debo decir que se parece mucho a mi cuando era un  niño.

Mientras estamos en el sube y baja, con ella quejándose porque siempre queda arriba, la distrae la reconocible música del camión de helados.
“Ahjussi, quiero uno.”

“Vamos entonces.”

“No, yo cuido el lugar. Ve por uno ahora…” Oh, vaya que es mandona, como cierto pelinegro que conozco.

Asiento con la cabeza, como si se tratara de un asunto serio y corro hasta la acera donde ya hay una fija en miniatura de solo pequeños niños formados. Supongo que me veo algo ridículo, como un gigante entre ellos.

“Sabor fresa para ambos.”  digo al regresar, pero ella no esta sentada donde la dejé. Están otras dos niñas de mechones castaños que posiblemente tomaron el lugar vacío. 

“¿Daeyoung?¿A dónde fue la niña con la mochila de Hello Kitty?” les pregunto.




“Un ahjussi se la llevó.”  Responde la que parece ser la mayor de ellas.




De acuerdo, eso no puede estar bien. ¿Alguien se la llevó? ¿Quién?




Se supone que estaba cuidando de ella. Esto es un problema.  Miro mi alrededor  para ver si la encuentro a lo lejos.

Al sentir mis manos pegajosas debido a la nieve derritiéndose sobre ellas, tiro los dos conos a la basura. Hay algunos adultos en las bancas cuidando de sus hijos. No pudo alguien llevársela fácilmente en caso de que Daeyoung se hubiese resistido.

Corro con el corazón latiéndome rápidamente hasta el camino de los arboles, revisando los arbustos y las bancas, la llamo repetidamente. Llego hasta el final del trayecto con un nudo en la garganta.

No puede ser. De verdad pudo haber sido raptada. ¿Por dónde comenzar a buscarla?  No puedo llamar a nadie porque no tengo ningún número.

Ahí, a punto de tener un ataque de histeria porque nunca me habia sucedido algo como esto antes, y veía demasiadas cosas horribles en las noticias como para comenzar a hiperventilar justo ahora, escuché su voz.

“Daeyoung-ah, tiraste todo tu jugo.” le reprende con cariño, mientras le quita la sudadera empapada.

“Lo siento.”

Jaejoong abre su mochila y saca un suéter amarillo para ella.  “No debiste abrirlo si planeabas correr.”

Están al final del parque, donde la cacofonía de la cuidad puede escucharse, dejando atrás a las risas de los niños y los rechinidos de los columpios.

“Creo que el ahjussi se perdió.”Murmura. Estoy a unos metros de distancia, pero como Jaejoong esta de con cuclillas hacia ella, ambos no pueden verme. Sin embargo, cuando el pelinegro se pone de pie y la toma entre sus brazos. Los ojos claros de Daeyoung se fijan en mí. “Oh, ahí está. ¡Hola, mierda!”




El  cabello  de Jae esta de nuevo como usualmente luce, un tanto despeinado.
Con una graciosa expresión entre sorpresa y miedo, Jaejoong esta viéndome.Aún lleva el traje, pero esta vez sin la corbata. 

Al menos ella está bien. Me acerco sintiendo como un gran alivio me llena el cuerpo, hasta relajar mis músculos.

“Papi, vamos a los juegos.” Le dice Daeyoung sonriente, apretando las mejillas de Jae entre sus regordetes dedos, sin embargo, aquellos ojos oscuros continúan fijos en mí. Jaejoong esta pálido, con los labios entre abiertos.

La pequeña aferra el ramo de tulipanes de esta mañana entre sus brazos.

“¡Ahjussi,mira! ¡Mi papi me regaló flores!”









« older posts back to the top newer posts »
about.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Donec semper aliquet venenatis. Aliquam erat volutpat. Nam et suscipit velit. Vestibulum placerat, felis quis dictum interdum, neque est pulvinar neque, at eleifend purus mauris at sapien. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Donec semper aliquet venenatis. Aliquam erat volutpat. Nam et suscipit velit. Vestibulum placerat, felis quis dictum interdum, neque est pulvinar neque, at eleifend purus mauris at sapien. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Donec semper aliquet venenatis. Aliquam erat volutpat. Nam et suscipit velit. Vestibulum placerat, felis quis dictum interdum, neque est pulvinar neque, at eleifend purus mauris at sapien.

about yourself here. :)
Normal | Bold | Strikeout | Italic | Underline | Link | big | small

twitter.
also, feel free to add an instagram or twitter widget here. maybe even add both! :D

networks.
facebook instagram youtube tumblr twitter blogskins flavors ask


credits.
© 2013 - layout created by yours truly with inspiration from shopbando and ohfudge. the icon is from thefadingnight thanks to xkohl for the colors and to google for the fonts. please do not remove credits.

❝ each time you open a book, a tree smiles knowing there's life after death. ❞

upcoming.
» you're beautiful.
» you deserve the world.
» you're smile is wonderful.
» i love you.

recently.
» The Cutest
» The Cutest
» Master list. Oneshot Kiss in the rain...
» Comfort that belongs to me.
» the cutest finished
» Tú…estas en problemas.
» Por favor(2/2)
» Por favor... 1/2
» Comfort that belongs to me/ Capítulo 4/ Mine.
» Comfort that belongs to me

monthly.
» junio 2012
» julio 2012
» agosto 2012
» septiembre 2012
» octubre 2012
» noviembre 2012
» diciembre 2012
» enero 2013
» febrero 2013
» marzo 2013
» junio 2013
» noviembre 2013
info.
✦ affiliates are OPEN/closed.
✦ please leave a request in the tagboard.
✦ i will always accept!
✦ link me first if you're asking.
✦ i will add your link as soon as i see your message.
✦ deleted blogs will be removed.

affiliates.
friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend friend
tagboard.
your tagboard here.
no wider than 615px.