The Cutest- Capítulo 9.
Jaejoong se separó de esos labios, pero Changmin no le permitió alejarse, sosteniendo su nuca. En un descuido sus frentes estaban juntas.
“¿Qué…qué
querías probar?” Se las arregló para preguntar.
“Lo que sentía.”
Changmin no abrió los ojos, respirando dificultosamente. Acariciaba los
cabellos de Jae para tranquilizarse. “Es diferente, nunca antes sentí,…me
gustas”
El mayor
asintió.
Finalmente pudo alejarse para hablar mejor. “¿Cómo puedo gustarte?
¿Esto es una broma?”
“No.”
“¿Entonces? Yo
no puedo gustarte. Nos conocemos muy poco, y solo te he causado problemas
durante ese tiempo. Problemas que pudieron acabar con tu carrera”
“Entonces me
hubieses hecho un favor, de verdad.” Rodó los ojos, intuyendo por donde iba esto.
“¿Por eso te fuiste solo así? ¿Por qué me causabas “problemas”? Pues esta
semana te has ido, y han aumentado.”
Changmin se
sentó en la cama y continuó. “Y si esto pone fin a Choikang Changmin, mejor. No
tengo ni un minuto de paz. Te juro que si enciendes la televisión justo ahora
van a estar hablando tonterías de mí, y si sales por un momento al
estacionamiento vas a ver a las locas que siempre me siguen. Tu eres el menor
de mis problemas”
“Pues entonces
no importo mucho, lo entiendo.” Jae, levantó el moño que minutos antes Changmin
le habia arrancado y habia arrojado al piso. “No sé porque estás haciendo esto.
¿Un cuarto de hotel?”
“Tenía que
hablar contigo.” Pasó una mano por su rostro. Cualquier cosa que dijera, Jae lo
tomaría en su contra, parecía. “Perdón, no debí empujarte esa vez y salir así.
Pero si no me detenía justo ahora, hubiésemos necesitado una cama. “palmeó la
superficie en donde estaba, intentado bromear. “Y me importas, quiero saber más
de ti.”
Él, que habia
cruzado los brazos, se quedó estático, definitivamente muy sonrojado.
“¿Qué hiciste
con el Changmin qué me obligó a bañarme, hizo que limpiara su cuarto y me
ignoraba por esas chicas?”
El menor se
encogió de hombros. “Le gustaste, supongo. Sí, eso debió ser.”
Jae desvió la
mirada, aunque eso sonó borde, en realidad le gustaba ese tono profundo más
esos ojos apenados mirando al piso.
“¿También te
gusto...?"
“Eres Choikang
Changmin. Les gustas a todo el mundo. “suspiró.
Changmin mordió
su labio inferior, esperaba una respuesta más amable, hasta que el pelinegro
continuo, apretando el moño entre sus manos se sentó a su lado.
“Pero a mí me
gusta él que me secuestró y tiró mis
converses favoritos.”
Changmin soltó
una risita. “Masoquista, eran los únicos que tenías.”
“Yah, eso
ofende.” Le dio un liguero golpe. “Pero ahora tengo estos.” Levantó el pie,
mostrando unos zapatos negros lustrosos y brillantes.” Hizo un gesto como si
estuviese presumiendo. “Los he comprado”.
“Son bonitos.”
Susurró. Y tomó la mano más clara que se
habia quedado en su hombro, aprovechando para acercarlo más. Changmin besó su
mejilla, la distancia entre el otro le ponía ansioso.
“Eres muy
cariñoso.”
“Así soy cuando
me gusta alguien.” Le dedico una sonrisa pequeña. “Dilo tu, directamente,
quiero escucharlo”
“¿Qué cosa?”
entrecerró los ojos, apenado. Nunca antes le habían dicho esta clase de cosas,
y estaba nervioso.
“Di: “Me gustas,
Changmin”… ¿O siempre respondes a los besos sin importar quién?”
“Tú siempre debes ser tan engreído.” Fue el turno de Changmin de pegarle. “¡Hey!”
“Dilo”
“Me gustas,
Changmin.” Murmuró.
“Más alto.” Le
retó.
“No jodas, niño”
El otro comenzó a reír.
“Estoy bien con
eso. “ El cantante se puso de pie y tomó su mano. “No me gusta esta habitación,
me siento más gay besándote aquí, vamos
a otro lado”.
“Decir eso era
innecesario. Y no me puedo ir, tengo que trabajar”.
“Dijeron “Ve con
él” y tienes que obedecer, o iré a quejarme.”
“¿Y qué les vas
a decir?”
“Haré que te
despidan”
“¿Sólo porque no
quiero ir contigo?” Changmin movió las manos, expresando que era obvio. “Esta
bien, ¿A dónde quieres ir? Sólo no hagas un escándalo aquí”
“Soy el señor de
los escándalos.” Exclamó como si estuviese orgulloso.
“Aquí no. Es el
primer trabajo estable que tengo.”
Changmin le dio la espalda, para abrir la puerta. “Y esto costó mucho
dinero. Mejor quédate aquí"
“¿Contigo?”
“¡No! Y-y- ya no
me pongas tan nervioso.” Salió abruptamente de la habitación, con Changmin
siguiéndole detrás.
“¿Sabes cuánto
dinero tengo? Esto no es nada, Moriré antes de gastarlo todo. ¿Por qué no me
ayudas?
“Muy, gracioso.
¿Cómo?”
Ambos caminaban
por los pasillos alfombrados, hasta que Min le detuvo, arrinconándolo contra la
pared sin ser demasiado brusco.
“Huyamos. Por
unos días, quiero ir contigo.”
El más bajo
observaba los labios de Changmin, siendo más tentadores que aquella propuesta.
“¿A dónde?”
“Hmmm…” A unos
centímetros, a la izquierda de Jaejoong, se encontraba una fotografía en un
cuadro de la noche de una hermosa ciudad, el Sol, y las luces alumbrandola le
parecieron el lugar perfecto.
Podrían estar
ahí con libertad, podría pasear y estar más tiempo con el hombre entre sus
brazos.
“Paris.”
“¿Mosquito?.”
“Paris, Francia”
“Estás loco,
Changmin.” Jae se alejó de él. Era mucho dinero, y ambos tenían
responsabilidades. Esto no era uno de esos dramas que ahora acostumbraba ver
con Junsu, donde podrían hacer lo que quieran en nombre del amor…. ¿amor?
“Vamos, Jaejoong
hyung, no me hagas decir esa línea de
“Estoy loco, pero por ti,” ¡Es muy cursi! Así que dí que sí.”
“¿Y después de
ir que pasará? Después cada quien regresara con su vida, porque tú no puedes
estar con alguien como yo, porque si no lo has notado, soy un hombre.”
“Dame una
oportunidad.” Changmin mordió su labio, le besó levemente en los labios y
después, intentando con la expresión suplicante.
Para su sorpresa
y satisfacción, funcionó perfectamente. “Está bien.”
*
*
Junsu estaba en
la cocina. Le habia preguntado a sus compañeros donde estaba Jaejoong, pero
simplemente nadie sabía darle una respuesta.
Hasta que habia
llegado su jefe.
“Se fue con Choikang Changmin. ¿Puedes creerlo? En mi
cocina. Parecía una emergencia y lo deje ir.” El chef, sacó algunos sartenes y
comenzó a preparar algún platillo.
“Espero que pueda conseguir algún autógrafo para colgar en la pared.”
Junsu no pudo preguntar más cuando le dieron más
platillos por entregar a las mesas.
Entonces si se
conocían, pero no estaba seguro de porque Jaejoong hyung lo habia negado.
Sintió cierta
intranquilidad en él, pero habia decidido esperar hasta que su turno extra terminará para poder ir a buscarlo.
“Junsu-ah. Hoy
fue una noche perfecta.” Le dijo uno de sus compañeros. Abrazaba un pedazo de
papel con una expresión enamorada. “La hermosa Lee Ume estuvo aquí y me ha dado
su autógrafo.”
“¡¿Lee Ume?!”
Junsu mostró una gran sonrisa. “¡Ella es genial! Como es que no la vi…”
“Iba muy rápido,
pero parecía un poco molesta, y arrancó en su coche.” Platicaba mientras se
acercaba a limpiar una mesa. “Duro muy poco tiempo ahí, dicen que iba con
Changmin de TVXQ, pero a ese tipo sí que no lo vi”.
“Ya veo…” más
dudas, se acumulaban en su cabeza.
Habían pasado
dos horas, y definitivamente estaba preocupado. No encontraba a Jaejoong por ningún lado. El
tiempo estaba frío, amenazaba con llover.
Junsu llamó al
celular de Jaejoong pero este habia sonado en los casilleros.
No tubo de otra,
no podría buscarlo en el hotel, sería imposible. Intentó convencerse de que no
le habia pasado nada. Jaejoong era incluso más grande que él, así que debía
estar bien. Pero eso no quitaba que le doliera un poco el que no le hubiese
avisado que se iba.
*
*
Changmin
regresó, mostrándole los boletos de avión con una gran sonrisa. Se habían ido
en taxi rumbo al departamento de Changmin y habia empacado justo lo necesario
para cinco días. Algo renuente, el cantante habia tomado las llaves del volvo
para ir al aeropuerto.
“¿Estás listo?”
Le preguntó, sentándose a un lado. La sala de espera estaba totalmente vacía.
Solo una pareja de extranjeros les daban la espalda unos asientos más adelante.
“No.” El castaño dejó que el otro tomará su mano,
hacia frio ahí y estaba temblando. “Esto va muy rápido, es impulsivo y…”
“Oh vamos, no
estamos haciéndolo y ciertamente no
es la luna del miel”
Jae se sonrojó.
Y estiró sus cabellos. “Pareces un niño de doce años con este pelo”
“Es mi
estilista.” Changmin pasó un brazo sobre los hombros del otro. “¿Aún tienes
mucho frio? “Frotó su brazo suavemente. Jaejoong se habia cambiado en el
apartamento de Changmin, pero ninguna de la ropa de invierno le habia quedado.
Changmin era demasiado alto y delgado,
por lo que tuvo que vestir unos pants deportivos grises y un suéter
azul. Changmin llevaba un conjunto deportivo negro muy abrigador.
“Estoy bien.”
Jae, algo
tímido, se acercó al menor y besó sus labios.
“Es tu forma de
calentarte.” Murmuró entre besos.
“Sí.” Ladeó la cabeza, y profundizó el beso. Changmin levantó su mano para acariciar su
mejilla.
“Esto se siente
muy bien.” Susurró.
“¿Qué?”
“Tú”. Acarició los mechones de su cabello,
llevándolos hacia atrás.
Sus rostros se
sentían calientes, a pesar de sentir las manos frías. No podría haber algo que les separara, ni
siquiera un rayo. El castaño llevó una
mano a su muslo.
“Vamos al baño”
“¿¡Quieres hacerlo en un baño?!” Los ojos más negros se abrieron de sorpresa.
Gritaban, -definitivamente no-
“No, tengo ganas
de ir.” Ofreció una sonrisa de disculpa. Para después burlarse. “También eres
un pervertido”
Jae se sonrojó,
pateándole aún más fuerte.
“Auch.” Fingió
dolor. “Pateas como niña, ¿vamos o no?” Se puso de pie, estirándose, llevaban
buen tiempo sentados apretados entre sí.
“No quiero ir.”
Cruzó los brazos, disgustado por el “insulto”
“Entonces espérame
aquí”.
“No, voy a
escaparme y jamás volverás a verme en tu vida.” Dijo sarcásticamente.
Changmin frunció
el ceño. Se inclinó y le besó, sin juegos. Rudo. “Eso no fue gracioso.”
El otro se quedó
con la boca abierta, mientras el menor le daba la espalda y se alejaba.
Comenzaba a volverse muy necesario besarlo sin dejar pasar varios periodos de
tiempo.
Lamió sus
labios, sintiendo los rastros de saliva ajena aún.
“Esto debe ser
otro sueño…” cerró los ojos recargándose en la silla.
Apenas el día de
ayer, pensaba que jamás volvería a verlo, que no habría otra oportunidad… y
ahora aquí estaba a punto subirse a un avión, algo que jamás habia echo en su
vida, e iria a otro país qué ni siquiera estaba seguro de su posición
geográfica.
Pero cuando
comenzaba a creer que esto no traería nada bueno, esos labios, y el rostro de
Changmin tan cerca de él se lo hacían olvidar.
*
*
“¿No quieres nada?
¿Estás seguro?” Changmin llevaba las manos llenas, de dulces y galletas de
chocolate.
Una, sobrecargo
rubia le miraba amablemente.
“No, gracias.” Se
encogió. Estaba demasiado mareado, y que decir, aterrado.
Sentía que en
cualquier momento caería desde esa espeluznante altura de cinco mil pies. Debió haberle hecho caso a Changmin y dejarse
tapar los oídos cuando el piloto habia
comenzado a dar las indicaciones.
“No pasa nada.” El
menor le pasó la almohadilla para el cuello que habia traído, y acomodo a
Jaejoong en su hombro. “Él vuelo está casi vacío, solo hay europeos.
Aprovechemos esto.”
El mayor le
dirigió una mirada interrogante y después soltó un suspiro, resignado pero
feliz después de todo. Comenzaba a ser ese Changmin, quien creía estaba
desquiciado.
“¿De qué estás
hablando?”
“Estas muy
asustado ¿verdad? Intentaré calmarte con algo...” besó su mejilla. “Cuando
me despierto en la mañana, busco tu mensaje, Dibujaba tu rostro en el extraño
cielo fuera de la ventana “le cantaba despacio, la letra de su canción
favorita.
Aunque se mostrara
seguro, estaba muriendo de los nervios,
podría cantar frente a treinta mil personas sin que su voz se quebrara. Pero
esto era muy diferente. Poco a poco, su tono de voz comenzó a bajar, y lo único
que hacía era murmurar a su oído. Jae cerró los ojos, y tomó la mano derecha de
Changmin, que estaba sentado en asiento de la ventana, estaban en los últimos
lugares de la fila donde nadie podía verlos.
Aunque todos los
bocadillos que habia comprado el menor le estorbaban, se acercó a él para
besarle de nuevo.
“Ambas cosas
funcionan pero quiero prefiero esto.” Suspiró cerca de él.
Se escuchó un
ruido sordo, de los paquetes de dulces caer al suelo, y los suaves quejidos de
Changmin cuando Jae hacia ese gesto de lamer su labio inferior para hacer que
abriera la boca.
Notas: